Viajes en el tiempo
“Si viajas al pasado, por favor no toques nada”, Abraham Simpson.
Semana y día casi de silencio absoluto, apenas interrumpido por algunos tuiter y una llamada no muy larga al canal de televisión oficial hace dos noches, impensable hasta hace meses en el presidente más radiofónico de cualquier tiempo y lugar…
Jesús Peñalver: “vale la pena observar algunas situaciones desde las perspectivas chavista y opositora”.
Alberto Franceschi: “Los militares están tentados a jugar con fuego. Parece que un sector pretende hacer viable y duradero su propio liderazgo, buscando mediante un manotazo de madrugada, la perpetuación inviable del régimen chavista”.
Manuel Malaver: “No pudo resultar más desesperada la amenaza de Fidel Castro al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en el sentido de que si no aceptaba el fraude o el autogolpe que tiene pautado el chavismo para eternizarse en el poder en Venezuela, sería responsable del ¨baño de sangre¨ que presuntamente seguiría a la intentona.
A raíz de un par de comentarios sobre el documental “Caracas, Ciudad de Despedidas” se formó en el TL @nuneznoda, una interesante y a ratos intensa conversación.
Malaver: “Dos semanas sin que la voz de Hugo Chávez irrumpa en hogares, fábricas, escuelas, liceos, universidades, cines, hospitales, circos, dormitorios, bares, restaurantes, burdeles, calles, plazas, carreteras, cementerios y templos de rezo y oración.”
Alejandro Arismendi narra de cómo Batman (o Barman) no duda en llamar al comisionado-Juez Gordon Aponte.
Dice Malaver: “Descubro una relación genésica entre la decisión del Comité Central del Partido Comunista de Corea del Norte de nombrar al recién fallecido, King Jong-ill, como “Secretario General eterno del partido”, y el anuncio del Jefe del Comando de Campaña del PSUV, Jorge Rodríguez, de que Chávez “es nuestro candidato presidencial”.
Jesús Peñalver: “Muchos creen, y están equivocados, desde luego, que el ejercicio de un cargo en la Función Pública significa colocarse un bozal de arepa, no solo en la boca sino en los ojos”.