La espera ciudadana
Carolina Gómez Ávila: “Tengo algunos días pensando en la espera”.
Carolina Gómez Ávila: “Porque los rituales son opio para que el pueblo nunca aspire a ser considerado como un conjunto de ciudadanos”.
Carolina Gómez Ávila: “No encuentro -o no quiero buscar- nuevos giros retóricos: lo que acontece da asco puro y duro”.
Carolina Gómez Ávila: “Algunas veces me he preguntado si el realismo mágico, lo real maravilloso, en la literatura latinoamericana, es una profecía ‘autocumplida”.
Carolina Gómez Ávila: “A veces no es fácil poner las cosas en su sitio. Pero las ideas se pueden, si antes les hizo un mueble honesto. Así, cuando las necesita, las tiene a mano y funcionan”.
Carolina Gómez Ávila: “Así de inmenso es su poder. Tanto, que al principio de todo, fue el Verbo”.
Carolina Gómez Ávila: “Y sus más sanguinarios y leales soldados estarán entre hombres y mujeres con historias dolorosas, cuyas mentes y espíritus tienen motivos para albergar el resentimiento y ninguna dificultad para trocarlo en violencia”.
Carolina Gómez Ávila: “Nada que honre su intento de frenar a la casta militar, que pretendía reservarse -botín de guerra- la dirección exclusiva del país, so pena de perder la precaria paz.”.
Carolina Gómez Ávila: “Domingo 4 de marzo. Hora nona. Hoy hace un mes del derrame de Jusepín. Creo que la población monaguense aceptó vivir sin agua potable”.
Carolina Gómez Ávila: “Por más que me esfuerzo en hacer memoria, no recuerdo un debate ideológico que me resultara distinto a un galimatías”.