El silencio en los social media: caso Venezuela

Fernando Núñez Noda
(@nuneznoda en Twitter)
MIAMI (infoCIUDADANO)
16/Marzo/2012

Twitter, Facebook y otras redes ofrecen una mezcla de caos y transparencia en momentos de crisis informativas.

En artículo anterior hablamos de casos internacionales de silencio informativo en los social media (http://bit.ly/ysSztp), que han traido devastadoras consecuencias a empresas, organizaciones e iniciativas políticas. Comentemos hoy el caso venezolano.

Antes del 21 de febrero el silencio informativo fue total sobre el paradero de Hugo Chávez y su estado de salud. Ni una palabra en medios oficiales, ni en los sitios web y menos en la cuenta @ChavezCandanga. No es nuevo. El régimen que gobierna Venezuela jamás se ha manejado bajo criterios de transparencia y de lo que llaman en inglés “accountability”: el deber democrático a rendir cuentas auditables por terceros independientes. ¿Qué ocurrió entonces?

OLA DE RUMORES. Como suele ocurrir, los rumores iban desde que Chávez descansaba plácidamente disfrutando su total recuperación, hasta que estaba siendo operado de urgencia en Cuba o quizá Brasil por una complicación oncológica que lo tenía al borde la muerte. El silencio de los voceros oficiales se podía cortar con un cuchillo.

Opiniones médicas y el típico “me dijo el amigo de un cuñado del tío…” se mezclaban con información tendenciosa de ambos lados del espectro político. Y entonces el efecto viral de Facebook, Twitter, los mensajes de texto y los PINS de Blackberry multiplican cada teoría, cada hipótesis por mil. Es una multiplicación exponencial. Luego ocurre un filtrado, movido por emisores influyentes en su comunidad, que empujan uno u otro mensaje, de modo que al final hay muchísimos mensajes de unas cuantas líneas de posibles explicaciones. Y en cada línea, diversas versiones.

Las cuentas anónimas tienen, aquí, preeminencia, porque no comprometen a persona reconocible alguna. Esa protección les hace disparar, muchas veces, sin chequear muy bien qué disparan.

HAY RUMORES CON O SIN AGENDA. Los vacíos de información de interés público tienen que ser llenados. Cuando un grupo espera a una persona que no llega y no pueden localizarla, comienza la especulación: “Seguro pasó primero por casa de X”; “Se le olvidó, se quedó dormido y apagó el teléfono”. No hay evidencia alguna, pero algunas de las historias pegan y se difunden.

La gente, pues, comenzó a producir información parar armar el rompecabezas. La mayoría, con la simple y generalmente inocente intención de aproximarse a la verdad con una especulación: “Si los silencios anteriores han significado problemas de salud, esta mutis también debe significar lo mismo. Y como dijo el Dr. Tal sobre el curso de la enfermedad, quizá ocurrió esto y esto…”

Y como sabemos, en Venezuela actualmente, todo ciudadano tiene un oncólogo por dentro…

El asunto con Twitter es que está compuesto por todo tipo de personas: las que revisan lo que reciben y lo que mandan, así como los que meramente lo dan por cierto, o rebotan el retuit sin el “quizá”, “me parece” o “una hipótesis podría ser”…

Es el descuido, la ligereza o el poco entrenamiento en la ética informativa lo que distribuye estas teorías multiformes, no un plan perverso fraguado en el Comando Sur de los EEUU.

Ahora, sí hay agendas y laboratorios. Del régimen, el G2 cubano es especialista en castigar las noches con rumores, hay laboratorios en el MCT y otras instancias más independientes. La oposición tiene los suyo también, con la diferencia de contar con mayor cantidad de lobos solitarios con influencia.

Los oficialistas distribuyen rumores negativos exagerados que luego pudieran refutarse, ridiculizando a la oposición; otros para asegurar que Chávez en efecto estaba totalmente curado, para aplacar la ansiedad del pueblo chavista.

La oposición generalmente opta por los escenarios apocalípticos: intervenciones quirúrgicas de emergencia, apresuradas reuniones de militares, discusiones de sucesión, aviones volando furtivamente a Cuba con lingotes de oro…

LOS USUARIOS DE ALTA CREDIBILIDAD BRILLARON. El día 21 de febrero, en Miami, me tomé un café con Nelson Bocaranda. Conversamos muchos sobre este silencio informacional y qué había detrás. Allí entendí que el valor informativo de Bocaranda (quien ya había dado el tubazo del cáncer en junio de 2011) es producto de años de trabajo, de construcción de confianza, de garantía de confidencialidad para decenas de fuentes que arriesgan mucho al filtrar la información a la que tiene derecho el ciudadano pero le es negada.

Con Bocaranda, en Miami.

Ya Bocaranda había afirmado que Chávez estaba en La Habana, objeto de estudios para determinar si debían operarlo por la aparición de un nuevo tumor o un resurgimiento del anterior. El Ministro de Información Andrés Izarra lo negó rotundamente; el Presidente de la AN, Diosdado Cabello, incluso se burló de Bocaranda.

En la tarde Chávez mismo dijo (por TV) que había estado en Cuba, haciéndose exámenes y que iba a operarse del tumor (llamado “lesión” por los oficialistas).

Luego de dudas iniciales, Bocaranda recobró, sonoramente, el estatus del periodista mejor “dateado” del país, con información que viene directamente de personas con alta injerencia en la atención médica e incluso importantes funcionarios chavistas.

¿Y por dónde comunica Bocaranda? Por Twitter. En un país con medios cercados, amenazados y forzados a la autocensura, los social media son el canal por el que puede circular la información menos mediatizada posible.

Merval Pereira, de O Globo, ha sido otro periodista de investigación que ha logrado romper el cerco y, junto a Bocaranda, han tumbado todas las barreras que separan al público de la información transparente. No en balde llaman a Bocaranda “el Ministro de Información” extraoficial de Venezuela. No sólo tiene la información certera, sino que la comunica.

BREVES RECOMENDACIONES A LOS USUARIOS DE SOCIAL MEDIA.

  • Cuando lea algo en la red, haga búsquedas a ver si el rumor está extendido, si hay fuentes creíbles (medios o periodistas tipo Bocaranda) haciendo eco o si hay diferentes versiones. Si existe abundancia de versiones hay más probabilidad de que la que tiene frente a los ojos sea falsa.
  • También es útil examinar el pasado. Si en otras ocasiones hubo una cierta configuración en la que ocurrieron las cosas, es posible que nos den un mapa para anticiparnos a lo que ocurrirá.
  • Lo que usted hace tiene un impacto. Si está seguro de algo, difúndalo. Si no, adviértalo: “Esto es un rumor”, “No estoy seguro”, “Es una hipótesis”.
  • Contraste lo que dicen los “dateados” con los desenlaces. Si acertaron, hay probabilidad de que acierten otra vez. Pero si no, sea escéptico en vez de crédulo, incluso –para mayor seguridad- con los que han acertado una vez.

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Publicado el 11/Marzo/2012 en la sección de Cibersociedad de 6toPoder, de FNN. ILUSTRACIÓN: Lúdico para infoCIUDADANO.
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